Tradición, memoria oral, fusión y proyección contemporánea.
Por David Letelier
ABSTRACT
La música celta comprende un conjunto de tradiciones musicales originadas en diversas regiones de Europa históricamente vinculadas a los pueblos celtas. Caracterizada por su transmisión oral, su estrecha relación con la danza y la poesía, y su constante capacidad de adaptación, esta música ha evolucionado desde contextos comunitarios rurales hacia escenarios internacionales contemporáneos. El presente artículo aborda los principales rasgos históricos, culturales y musicales de estas tradiciones, el rol de las instituciones dedicadas a su preservación y difusión, y su proyección fuera de Europa, con especial atención al desarrollo de la escena chilena. A través de este recorrido, se propone comprender la música celta no como un corpus uniforme, sino como una red dinámica de expresiones vivas que conectan memoria, territorio e identidad cultural.
LA MUSICA CELTA
La denominada música celta no corresponde a un estilo musical homogéneo ni a una categoría académica estricta, de hecho no existe como tal como un "objeto" histórico irrefutable y concreto sino a un conjunto de tradiciones musicales vinculadas a regiones de Europa históricamente asociadas a los pueblos celtas: Irlanda, Escocia, Gales, Bretaña, Cornualles, Isla de Man, Galicia y Asturias que se englobaron para darle un sentido mas comercial y compresible. En rigor se trata de expresiones musicales folclóricas que, aunque diversas entre sí, comparten elementos estructurales, contextos sociales similares y una fuerte raíz en la transmisión oral.
Uno de los rasgos fundamentales de estas tradiciones es precisamente su carácter no escrito. Durante siglos, melodías, ritmos y formas fueron transmitidos de generación en generación sin notación musical formal. Esto dio lugar a múltiples versiones de una misma pieza, donde cada intérprete incorporaba variaciones, adornos y matices personales, convirtiendo la música celta en una tradición viva y en constante transformación.
Lejos de ser una música estática o folclórica en sentido museográfico, la música celta ha evolucionado junto a las comunidades que la practican, interpretes y oyentes, originalmente ligada a contextos rurales, celebraciones comunitarias, rituales, danzas y encuentros sociales, su función era acompañar la vida cotidiana más que presentarse solo como un espectáculo. Con el paso del tiempo y el proceso de profesionalización de los músicos, estas prácticas se trasladaron también a los grandes escenarios y circuitos internacionales.
IMG: detalle del Caldero de Gundestrup
INSTRUMENTOS Y FORMAS MUSICALES
Aunque cada región adoptó instrumentos e identidad propia, algunos ya se han convertido en referentes del imaginario celta contemporáneo: el arpa celta, el fiddle (violín tradicional), las distintas variantes de gaitas, el bodhrán irlandés, el tin whistle y las flautas de madera, actualmente cobra bastante importancia la incorporación de la zanfona, aun así y reiterando, son parte de la conformación contemporánea ya que si quisiéramos contar los "originales", contaríamos solo con el grandioso carnix y tambores de cuero tensados). Estos instrumentos modernos acompañan formas musicales como jigs, reels, hornpipes, airs entre otros, muchas veces estrechamente ligados a la danza y a la poesía.
Desde sus orígenes, la música celta ha mantenido una profunda relación con la palabra. En las culturas célticas, música, danza y poesía constituían una unidad ritual. Los bardos y músicos no solo interpretaban melodías, sino que preservaban la memoria colectiva y el saber popular, la lengua y los relatos de sus comunidades. Aun después de la cristianización y los procesos de dominación cultural, estas tradiciones lograron sobrevivir, adaptándose a nuevas lenguas y contextos históricos.
CONSERVACION, ARCHIVO Y PROYECCION INTERNACIONAL
La permanencia de la música celta en la actualidad no sería posible sin el trabajo sistemático de recopilación, archivo y enseñanza desarrollado desde finales del siglo XVIII. Iniciativas tempranas como el Festival de Arpa Gaélica de Belfast (1792) marcaron el inicio de una conciencia patrimonial que se profundizó en el siglo XX con la creación de archivos y organizaciones dedicadas a la preservación de la música tradicional.
Instituciones como Comhaltas Ceoltóirí Éireann en Irlanda o Dastum en Bretaña e incluso ChileCelta en nuestro país, han sido fundamentales en la recopilación de repertorios, la formación de nuevos intérpretes y la difusión internacional de estas músicas. Paralelamente, las diásporas celtas en países como Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda contribuyeron a consolidar el término “música celta” como un paraguas cultural que agrupa tradiciones afines, favoreciendo además el diálogo con otras músicas del mundo.
REFERENTES INTERNACIONALES Y ESCENA CHILENA
Durante el siglo XX y XXI, numerosos artistas han proyectado estas tradiciones a nivel global, combinando respeto por la raíz con propuestas contemporáneas. Agrupaciones como The Chieftains (quienes incluso son los primeros responsables en utilizar comercialmente el termino música celta para su disco 1), Planxty, The Dubliners o THe Bothy Band, junto a figuras como Enya, Loreena McKennit, Carlos Núñez, Luar Na Lubre, entre otras han desempeñado un papel clave en la difusión de la música celta fuera de Europa.



En Chile, esta tradición ha encontrado un espacio fértil gracias al trabajo de músicos e investigadores quienes, desde fines del siglo XX, han desarrollado una escena local sólida y bastante respetuosa de las fuentes, aunque no sin incorporar elementos culturales y sonoros propios e incluso sumarse a la modernización del genero. Entre los principales exponentes nacionales destacan Danzante, Kaus, CelticTrio, Tara, Riveira, Galia entre otras o interpretes con una trayectoria reconocida en la interpretación, visión y difusión de repertorios tradicionales que, entre todos han contribuido a la formación de audiencias y al cruce entre investigación, interpretación y gestión cultural. Estas iniciativas han permitido que la música celta se integre al paisaje cultural chileno sin perder su vínculo con las tradiciones originales y que conoceremos con mayor detalle en el documental "CHILECELTA, la historia de la música celta"



UNA MÚSICA DE RÍOS, NO DE ESTANQUES
Pensar la música celta, hoy en día, como un corpus cerrado y uniforme resulta bastante impreciso. Más bien, se trata de una red de tradiciones vivas que fluyen como ríos que nacen en territorios distintos, se bifurcan, se encuentran y se transforman, pero siempre crean nueva vida y nuevos sentidos sin olvidar su raíz. Su fuerza radica en esa capacidad de adaptarse, dialogar y mantenerse viva, conectando pasado y presente a través del sonido.
Artículo: LA MÚSICA CELTA
Tradición, memoria oral, fusión y proyección contemporánea.
Por David Letelier
Fuentes
Online:
- Comhaltas Ceoltóirí Éireann – Archivo y difusión de música tradicional irlandesa
https://comhaltas.ie - Dastum – Centre d’archives du patrimoine oral de Bretagne
https://www.dastum.bzh - The Irish Traditional Music Archive (ITMA)
https://www.itma.ie - Fundación Joaquín Díaz – Estudios de música tradicional europea
https://funjdiaz.net - Tabilo Heavey, Christopher, Letelier, David (revisión) Ensayos de la Comunidad Céltica Samhain de Valparaíso (2004–2005)
https://www.chilecelta.cl
Escritas:
- López Diaz, Carmen - Lorenzo, Nuria | Ensayo: Historia de la música celta
- Pullman, Mercedes | Artículo: La música celta, ¿una invención del siglo xx? (pags 26-31)
- Letelier, David | Investigaciones y archivo personal (2001)